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Juegos Olimpicos Beijing 2008 dia 1

Ceremonia Inaugural Beijing 2008

Viernes, 8 de agosto de 2008.

Como estaba previsto, la ceremonia inaugural de los JJOO de Beijing dio comienzo a las 20 horas, hora local.

El inicio con los aros olímpicos en el césped del estadio y después, elevándose al cielo y dando vueltas en todas direcciones, es un aviso del espectáculo que presenciaremos.

En el escenario, una niña canta y hace su aparición la bandera nacional de la República Popular China acompañada por representantes de todas las etnias chinas, cada uno de ellos vestido a su usanza. El ejército se hace cargo del izado de la bandera, mientras la niña sigue cantando. Se inicia el izado y suena el himno nacional chino, “la marcha de los voluntarios”, con todo el estadio en pie, cantando su letra. Las niñas y niños vestidos con los trajes regionales saludan mano en alto. La bandera es especial, no corre el aire en el estadio y sin embargo ondea.

El papel, invento de los chinos, es protagonista de la siguiente fase de la ceremonia. Un gran pergamino de 20 metros de largo por 12 de ancho, se empieza a desplegar en el césped, con solo 2 centímetros de grosor. Un pergamino luminoso, fruto de la alta tecnología que semeja un gran tapiz donde se empiezan a dibujar cosas. Un bailarín empieza a bailar sobre el “papel” que queda marcado con los símbolos de su baile. Se le unen otros. Horas y horas de ensayo han tenido que sufrir estos bailarines para ser capaces de esto en directo. En el pergamino vemos la historia de China que se va desplegando poco a poco y el tapiz queda dibujado con un horizonte chino y un sol.

En el estadio aparecen los tres mil discípulos de Confucio, portando tiras de bambú, que eran los primeros libros. Nos presentan la imprenta, otro invento chino. Los signos chinos convertidos en tipos imprimibles ondean en el centro del pergamino como si fuera un mar mientras los discípulos agitan sus libros de bambú y entonan cantos.

Del mar surgen al final 897 voluntarios que saludan al finalizar su trabajo, trabajo de chinos, nunca mejor dicho.

Las marionetas ocupan después el escenario central. Sobre este unos 200 porteadores soportan el peso de un escenario móvil sobre el que se produce el espectáculo de marionetas. Hay mucha gente todo el rato en la pista, siempre entre dos y tres mil voluntarios, ataviados con trajes idénticos según el número que toque y coordinados a la perfección, no quiero imaginar las horas de trabajo que habrá costado.

Se hace homenaje a continuación a la ruta de la seda. Durante siglos los chinos consiguieron ocultar al mundo el secreto de la seda y todos debían ir a China a comprar el tejido que cada vez se reclamaban más en occidente y oriente próximo. Contemplamos los viajes en barco en cientos de banderas verticales y estrechas agitadas por los voluntarios, que representan esa ruta de la seda. Las banderas se convierten también en remos simulando el propio viaje marino. El dibujo de los horizontes chinos con el sol vuelve a hacer su aparición sobre los mares. El espectáculo es increíble.

Otro de los inventos chinos, la brújula, inicia la siguiente fase del espectacular acto. Suena la música, fragmentos de ópera china, tan característico de aquel país. Mientras entran en escena nuevos voluntarios con nuevos y costosos trajes, todos maquillados para la ocasión, inconmensurable el despliegue de medios humanos y técnicos. Montones de columnas se levantan del suelo, de la nada, ocupando los límites del pergamino, se alzan al cielo y comienza el espectáculo de la pólvora, fuegos de artificio al cielo pekinés, que inicia el siguiente bloque de la ceremonia.

Un pianista y una niña aparecen solos, en el centro de todo, miles de luces siguen brillando a lo lejos, en las gradas. Ambos tocan el piano juntos, como maestro y alumna. Poco a poco empieza a aparecer más gente, que rodean el escenario central del piano y ocupan todo el pergamino. La luz es protagonista de este aparato creado para la ocasión, el pergamino de 800 kilos de peso que sirve de fondo a toda la ceremonia.

Miles de voluntarios de nuevo, perfectamente coordinados acompañan al movimiento de luces y comienzan a salir del pergamino para ocupar todo el estadio y formar un dibujo espectacular. En el pergamino vemos imágenes de la actualidad china, del pueblo actual y los voluntarios confluyen al fin formando una paloma de la paz, mil personas componen una paloma de la paz que va cambiando de color gracias a los trajes especiales que portan y a la tecnología punta utilizada.

Del cielo baja una niña con una cometa, hacia el estadio del nido, estadio representado por los mil voluntarios, un estadio dentro de otro. El estadio desaparece poco a poco y los figurantes abandonan la pista a medida que las luces que llevan en sus trajes se van apagando.

Cientos de lo que parecen paredes de cristal se levantan a continuación y el agua cae en cascadas, agua que no moja pero que se ve y se oye. En el escenario una maestra da clase a sus alumnos, el pergamino vuelve a cobrar protagonismo, se ilumina y otra tanda de voluntarios comienza su labor, vestidos de blanco danzan tai-chi, los niños comienzan a escribir en el pergamino mientras aprenden la filosofía del tai-chi, los voluntarios que lo practican, más de dos mil al unísono, perfectamente coordinados siguen su labor organizados en varios círculos concéntricos perfectos simulando el planeta, el mundo. Grandioso, espectacular.

El estadio entero es un escenario y el dibujo de los horizontes chinos con el sol, vuelve a emerger del pergamino y se eleva al cielo.

En el centro del escenario se inicia la parte más futurista, más tecnológica si cabe aún que las anteriores. Del centro de la Tierra surge el globo terráqueo, de debajo del estadio, un año de construcción llevó este globo de 18 metros de diámetro. 58 atletas recorren el planeta, los del hemisferio sur lo hacen cabeza abajo, la esfera va cambiando de colores y de dibujo, finalizando en rojo.

Dos cantantes inician su actuación en el polo norte del planeta, el chino Liu Huan y la soprano Sarah Brightman, que cantan la canción oficial de los juegos, “Tu y Yo”, mientras éste muestra imágenes como si se tratase de una pantalla de cine, de deportistas de todos los colores y especialidad. El espectáculo es digno de verse, es muy difícil de contar. Los niños de todas las razas vuelven a cobrar protagonista, se abren miles de paraguas y en cada uno de ellos la cara de un niño sonriente. Vuelven a tronar los cohetes por encima de las voces de los cantantes que poco a poco llegan al final de la canción, la canción de los JJOO de Beijing, que se oye por primera vez.

Y ahora la pólvora se quema en mayor cantidad, el espectáculo de luz y sonido es atronador pero la actividad no cesa en el escenario y de nuevo miles de bailarines ataviados con todo tipo de trajes evolucionan dando colorido. Se retiran al fin del escenario y comenzarán los deportistas a desfilar, empezando por Grecia y luego en orden alfabético chino, irán desfilando los demás. Guinea sigue a Grecia con un solo atleta y después el resto de países, desde delegaciones más numerosas a las que menos. España aparecerá en el lugar 75, es el undécimo país en número de participantes.

Hay países que reflejan su cultura en sus trajes de desfilen, otros lo hacen en traje más o menos formal todos igual y otros en ropa deportiva.

El desfile pone la nota de color, todos los países tienen su sitio en el desfile y en el estadio. No todos los deportistas son jóvenes, los hay con más de sesenta años en alguna de las modalidades de hípica y los hay con catorce años.

La delegación española, de las pocas con más de 200 representantes, en concreto 286, (164 hombres y 122 mujeres) ha desfilado ante SAR el Príncipe de Asturias y su esposa, presentes en el palco de autoridades. Ellas vestidas de amarillo y ellos de rojo, han puesto una importante nota de color, muchos deportistas y muchos de ellos llamados a realizar un gran papel. Desde Barcelona 92, cuando se obtuvieron 23 medallas, se espera superar esa actuación.

La delegación del Reino Unido con 315 atletas y próximo anfitrión de unos juegos, saludan a la princesa Ana y su esposo mientras desfilan. Se han gastado 335 millones de euros este año y Thomas Daley, con 14 años, intentará pelear por las medallas con los chinos, grandes favoritos siempre y en estos JJOO más aún, en saltos desde el trampolín.

Francia aporta 316 representantes y son nuestros principales rivales en el medallero. El presidente Sarkozy saluda a su delegación, presente en Beijing pese a todas sus amenazas de boicotear los juegos con su ausencia.

Rusia presenta la tercera delegación en número, desfilan completamente de rojo y muy cerca de ellos desfila EEUU, cuya delegación saluda a George Bush y esposa. EEUU competirá directamente con China por la victoria final en el medallero.

Corea del Norte se ha negado a desfilar conjuntamente con Corea del Sur y no solo eso, también se ha negado a desfilar a continuación de sus vecinos sureños, por lo que la organización ha tenido que intercalar entre ellos algunos países.

El estadio ha vibrado al ver al país número 204 en desfilar, el anfitrión, China con Yao Ming a la cabeza, como abanderado, jugador de los Houston Rockets, al lado de Yao Ming desfila un niño de 9 años, héroe local que rescató a varios niños de su colegio en el último terremoto. Los chinos aspiran a vencer por primera vez en el medallero, presentan la segunda delegación más numerosa (636) y contarán con la ventaja de jugar en casa.

El espectáculo inaugural ha durado 70 minutos y el desfile de deportistas dos horas y diez minutos.

Tras el desfile, nuevo espectáculo pirotécnico, llega el momento protocolario, interviene el presidente del Comité Organizador de los JJOO de Beijing, Liu Qi, que da la bienvenida a todos los participantes y agradece a todos los que han participado en la preparación de estos juegos a lo largo de estos últimos siete años.

El presidente de la República Popular de China, Hu Jintao, es invitado por el presidente del Comité Olímpico Internacional, Rogge, a declarar los JJOO de Beijing como inaugurados, lo que hace a las 17.36 horas. Entran en el estadio los 8 portadores de la bandera olímpica, cuatro mujeres y cuatro hombres, entre ellos, una alpinista tibetana, la primera mujer en alcanzar el Everest. El recorrido de la bandera, se hace largo, se lleva por toda la pista de atletismo hasta su destino final, donde será izada mientras se oye el himno Olímpico. Después se produce el juramento olímpico por parte de jueces y deportistas y ese juramento da paso al momento más esperado de esta ceremonia, la entrada de la Antorcha Olímpica en el estadio, precedida de otro espectáculo pirotécnico. La llama entra en el estadio.

El primero en portarla es un tirador, con 7 JJOO a sus espaldas, será el primero de los ocho últimos relevistas. Éste enciende la antorcha de la siguiente relevista, la primera saltadora china en ganar un oro olímpico, que recorre unos metros y enciende la antorcha del gimnasta ganador del oro en Barcelona 92, éste le da el relevo a un haltera, éste a un jugador de bádminton y después a una taekwondista.

Al final, el chino Li-Ning, es el último porteador, gimnasta, 6 medallas en Los Ángeles, nacido en 1963, nada más recibir el relevo comienza a despegarse del suelo y lo hace por encima de las gradas hasta llegar a la altura de la pantalla que rodea el estadio olímpico, más de 400 metros de pantalla de televisión en la que aparece, como no, un pergamino que se va desenrollado al paso de Li-Ning, que suspendido en el aire y portando la antorcha, simula que corre por encima de ese pergamino, dando la vuelta completa. Poco a poco llega al pebetero y entonces, se ve que éste está muy por encima de Li-Ning, que despacio, enciende una mecha que de manera espectacular prende fuego al pebetero, dando final a esta ceremonia de clausura y principio a los JJOO de Beijing 2008.

Claudio

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